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Camila Zhuang: “La ingeniería también nos pertenece”

En el marco de la bienvenida a las estudiantes de primer año  la Facultad de Ingeniería PUCV, a través del Área de Participación y Liderazgo Femenino, llevó a cabo una instancia de encuentro y reconocimiento que puso en valor el rol de las mujeres en la formación ingenieril.

Durante la actividad, se distinguió a alumnas de las ocho escuelas de Ingeniería por sus aportes a la vida universitaria. En representación de la Escuela de Ingeniería Mecánica, la estudiante Camila Zhuang fue reconocida como alumna destacada. La jornada contó, además, con la participación de estudiantes de distintos años y de Loretto Muñoz, representante del área en la Escuela.

A continuación, compartimos la entrevista con Camila, quien reflexiona sobre su trayectoria, los desafíos de estudiar una carrera masculinizada y la importancia de ampliar los espacios para las mujeres en ingeniería.

La Ingeniería Mecánica es una carrera en la que históricamente ha predominado la matrícula de hombres, ¿cuáles han sido los principales desafíos que has enfrentado durante tu formación y cómo los has abordado?

Recordando mis primeros años en la carrera, cuando había muchas menos mujeres en la escuela, uno de los primeros desafíos fue el sentirme un tanto invisible dentro de las clases y de los trabajos en grupo. Era muy común ser la única mujer en los grupos para laboratorios o tareas, y muchas veces sentí que no tomaban en cuenta mis comentarios, ideas o preguntas. Fue la primera vez en mi vida en la que sentí que me estaban haciendo a un lado sólo por ser mujer.

Al principio me hizo sentir muy incómoda, pero me hizo darme cuenta de que el camino para cambiar esa dinámica era confiar en mis propias capacidades. Cambió mi mentalidad, dejé de “achicarme” frente al resto y comencé a defender mis ideas con fundamentos. Creo que como mujeres en un rubro en el que predominan los hombres es muy importante sentirnos protagonistas de nuestra propia formación, y seguir demostrando nuestra capacidad técnica y de liderazgo.

Desde tu mirada como estudiante destacada, ¿qué crees que se podría hacer para abrir más espacios y motivar a que más mujeres ingresen tanto a Ingeniería Mecánica como a las ingenierías en general?

Desconozco si ya se realiza, pero una buena iniciativa podría ser que alumnas de cursos superiores o egresadas realicen charlas en colegios y liceos contando su experiencia real dentro de la carrera para chicas prontas a comenzar la educación superior y con interés en STEM. Al mismo tiempo, es importante dar a entender todo lo que es y todo lo que abarca la ingeniería mecánica, ya que es sumamente común la creencia de que esta carrera es sólo mecánica automotriz o limitarla a “grasa y motores”.

Por otro lado, creo que aparte de inspirar a más mujeres a ingresar a una ingeniería, es muy importante acompañarlas para que se queden. Como decía en mi respuesta anterior, sentirse invisible o más pequeña es muy común. Tal vez un programa de mentorías en el que alumnas antiguas acompañen a alumnas nuevas a navegar sus inicios en la ingeniería puede motivarlas más y darles mayor seguridad para continuar.

¿Qué significa para ti haber recibido la distinción de alumna destacada y qué mensaje te gustaría transmitir a otras estudiantes o futuras alumnas que están considerando este camino?

Primero quiero partir por agradecer a la Escuela de Ingeniería Mecánica y a la Facultad de Ingeniería por concederme este reconocimiento. Sinceramente, mi camino por esta carrera no se ha tratado de notas perfectas, sino de perseverancia y grandes desafíos personales. Por lo mismo, hoy acepto esta distinción entendiendo que no se trata de ser la alumna perfecta, sino de ser resiliente.

A las compañeras que se nos unen este año y a las de años superiores, decirles que confíen en sus capacidades, no dejen de apoyarse unas a otras y jamás duden de que la ingeniería también les pertenece. Si llegaron a donde están hoy es por algo, y eso ya es un triunfo.

La experiencia de Camila Zhuang refleja no solo una trayectoria académica destacada, sino también un compromiso con transformar los espacios formativos en entornos más inclusivos. Su mensaje resuena con fuerza en una nueva generación de estudiantes que comienza su camino en la ingeniería, recordando que el talento, la perseverancia y la convicción son claves para abrir nuevas oportunidades y seguir avanzando hacia una mayor equidad en el ámbito STEM.