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Estudiante Bruno Jalil realizó práctica internacional en Brasil

El estudiante Bruno Jalil realizó su práctica profesional en el Laboratório de Inovação Tecnológica (LINTEC) de la Universidade de Passo Fundo (Brasil), durante los meses de enero y febrero, donde se integró a proyectos de manufactura avanzada, análisis de materiales y desarrollo tecnológico aplicado. Su experiencia combinó desafíos técnicos con adaptación cultural y trabajo colaborativo en un entorno internacional.

¿De qué manera surgió esta oportunidad de práctica?

“Esta oportunidad surgió a partir de inquietudes personales que tenía sobre la educación superior en Brasil. En ese contexto, me acerqué al profesor Orlando Durán, ex académico de la Universidade de Passo Fundo, a quien le comenté mi interés por estudiar en ese país en el futuro. A partir de esa conversación, el profesor comenzó a gestionar la posibilidad de que pudiera realizar una pasantía allá. Al plantearlo al Laboratório de Inovação Tecnológica (LINTEC) de Ingeniería Mecánica de la UPF, la propuesta fue muy bien recibida, y así comenzamos a organizar y estructurar el proyecto de práctica”.

¿Cuáles fueron tus principales funciones y responsabilidades dentro del laboratorio y en qué proyectos participaste?

“Dentro del Laboratório de Inovação Tecnológica (LINTEC) de la UPF, mi rol fue sumamente práctico y abarcó diversas áreas de la ingeniería mecánica. Mis responsabilidades técnicas incluyeron participar en la operación de maquinaria de manufactura avanzada, como la cortadora láser y la dobladora CNC, asegurando la precisión desde el plano CAD hasta la pieza física. Además, participé en análisis completos de materiales, ejecutando ensayos de tracción en aceros SAE 1045 y preparando muestras metalográficas para su evaluación bajo el Microscopio Electrónico de Barrido.

En cuanto a proyectos, estuve involucrado en dos frentes principales. Por un lado, apliqué mecánica automotriz realizando el diagnóstico y reparación de la junta homocinética para el vehículo del equipo Baja SAE, incluyendo sus pruebas en pista. Por otro lado, participé en procesos de optimización, donde diseñé un dispositivo para mejorar un proyecto de un dispositivo híbrido ‘anti-pájaros’ para redes de alta tensión, en el cual logré unificar dos procesos de fabricación en un solo ciclo, resolviendo el problema de lentitud que tenía el método anterior”.

¿Qué aprendizajes o habilidades consideras que desarrollaste durante esta experiencia internacional de práctica?

“A nivel técnico, consolidé mi capacidad para llevar un diseño teórico a la realidad tangible, entendiendo las tolerancias y limitaciones de las máquinas. Aprendí a leer la ‘historia’ de un material a través de la metalografía y a utilizar herramientas de gestión industrial, como el sistema Kanban, para identificar y eliminar cuellos de botella en una línea de producción.

A nivel de habilidades blandas, la adaptabilidad fue clave. Lograr una integración cultural y académica efectiva trabajando con un equipo en Brasil me enseñó a comunicar ideas técnicas en otro idioma. También desarrollé una mentalidad orientada a la resolución de problemas reales, entendiendo que la ingeniería no se queda en el laboratorio, sino que debe escalar a nivel industrial, tal como lo pude evidenciar durante nuestra visita a la planta de Stara”.

¿Qué consejo le darías a otros/as estudiantes que estén considerando realizar una práctica profesional en el extranjero?

“Mi principal consejo es que vayan con la disposición de involucrarse al 100% en la parte práctica, o como decimos en ingeniería, a ensuciarse las manos. No se queden únicamente con el conocimiento teórico que traen de su universidad; ofrézcanse para operar los equipos, participen en proyectos extracurriculares como las competencias Baja SAE y no tengan miedo de proponer soluciones innovadoras a los problemas de los laboratorios.

Además, aprovechen el networking. Conversen con los técnicos, formen lazos con los profesores y compartan con estudiantes locales. Esa integración cultural y profesional les dará una visión mucho más amplia y madura de cómo se ejerce la ingeniería en diferentes partes del mundo”.

La experiencia de Bruno Jalil refleja el valor de la formación práctica en contextos internacionales, donde el conocimiento técnico se articuló con habilidades de adaptación, comunicación y trabajo en equipo, fortaleciendo el perfil profesional de los futuros ingenieros e ingenieras de la PUCV.